
El sábado se corría la carrera cicloturista llamada Quebrantahuesos, como su nombre indica es una prueba durísima, por lo larga 205 km. y por lo dura ya que tienen que superar 4 puertos a cual más duro. Mi marido participaba por primera vez y llevaba algo más de 5.ooo km. de entrenamiento durante este año. Yo no las tenía todas conmigo de que pudiera terminar, no porque dudara de su espirito de sacrificio y porque este no tira la toalla ni jugando al parchis, sino porque hacer este recorrido supone tal cantidad de horas subido a la bicicleta sin parar que cualquier contratiempo que pueda surgir hace que tengas que abandonar. No solo no abandono sino que la hizo en 8 h. y 2 mn. con lo cual ha entrado en oro en su categoría, gracias a dios es la penúltima categoría y eso le hace sentirse más joven, aunque ahora no habrá quien le tosa, porque con 50 años terminar esta prueba ya me parece toda una proeza. La capacidad de sacrificio y sufrimiento de todos los participantes me admira, yo por supuesto que carezco de ello, con lo cual aún lo admiro más. Desde aquí mi felicitación a todos, tanto los que la terminaron como los que no llegaron a hacerlo, por intentarlo al menos y no rendirse. Seguir leyendo...


